Cocina

Qué comer en Viena: la comida típica, plato a plato

29 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura

Schnitzel, Tafelspitz, gulasch, strudel, Kaiserschmarrn: los clásicos de la comida típica de Viena, explicados para quien viaja desde España, con consejos para pedir sin perderse.

La cocina vienesa es de platos contundentes, caldos con fundamento y postres que aquí se toman muy en serio. Si está preparando el viaje y se pregunta qué comer en Viena, esta es una lista sin rodeos de los clásicos que merece la pena probar. Todos están en nuestra carta.

Un apunte antes de empezar: en Viena se habla el alemán de Austria, y en la mesa se nota. La patata es Erdäpfel, la nata montada es Schlagobers y el tomate, Paradeiser. Con esas tres palabras ya tiene medio camino hecho en cualquier carta vienesa.

Qué comer en Viena para empezar: las sopas

En Viena, una buena comida suele empezar por una sopa. La más típica es el consomé de vacuno (Rindsuppe), que se sirve con algo dentro:

  • Con Frittaten: tiras finas de crepe, cortadas como fideos.
  • Con Leberknödel: una albóndiga de hígado y pan.

Si prefiere algo más espeso, están la sopa tradicional vienesa de patata y la sopa de gulasch, que con un poco de pan casi es una comida.

La comida típica de Viena: los platos principales

Wiener Schnitzel. El escalope de ternera empanado y frito, con el empanado dorado y ondulado. En Austria, si es de cerdo, la carta lo indica, por ejemplo con «Wiener Art» (a la vienesa). Tenemos los dos: el original de ternera, con ensalada de patata y arándanos rojos, y el de cerdo a la vienesa. Todo lo que conviene saber, en nuestro artículo sobre el schnitzel en Viena.

Tafelspitz. Vacuno cocido lentamente que se come en dos tiempos: primero el caldo y después la carne, con salsa de manzana y rábano picante y salsa de cebollino. Para un español, lo más parecido a un cocido, pero con una sola carne. Lo explicamos paso a paso en cómo se come el Tafelspitz.

Gulasch de vacuno. El gulasch llegó a Viena desde Hungría y aquí se quedó con acento propio: mucha cebolla, pimentón y una salsa espesa para mojar. Lo servimos con Serviettenknödel: un rollo de masa de pan que tradicionalmente se cuece envuelto en una servilleta (de ahí el nombre) y se sirve en rodajas, ideal para la salsa.

Zwiebelrostbraten. Entrecot con cebolla, acompañado de patatas salteadas, pepinillos y cebolla frita crujiente. Para quien quiere carne sin empanado.

Asado de cerdo. Con Serviettenknödel y col con panceta: cocina de domingo, de la de toda la vida.

Los postres vieneses, un capítulo aparte

En Viena el postre no es un trámite. Estos son los imprescindibles:

Kaiserschmarren. Una tortita esponjosa troceada en la sartén, con compota de ciruela (Zwetschkenröster). En la carta aparece como Kaiserschmarren «Franz Joseph», con la grafía tradicional; en la calle oirá también Kaiserschmarrn.

Strudel de manzana. Masa muy fina enrollada alrededor de un relleno de manzana. Dicen en Viena que la masa tiene que ser tan fina que se pueda leer el periódico a través de ella. Lo servimos con nata montada o con helado de vainilla.

Tarta Sacher. La tarta de chocolate más famosa de la ciudad: bizcocho de chocolate, una fina capa de mermelada de albaricoque y cobertura de chocolate. Se toma con nata montada, que suaviza el dulzor.

Mohr im Hemd. Bizcocho de chocolate al vapor, con nata montada. Poco conocido fuera de Austria, y precisamente por eso merece la pena.

Y si hace calor, los Knödel helados de albaricoque o de ciruela son la versión fresca de un dulce muy austriaco.

Si alguien del grupo no come carne

Viajar en grupo tiene estas cosas. En la carta hay ensaladas, pescado (filete de lucioperca, un pescado de río muy apreciado en Austria, y filete de salmón) y un clásico vegetariano austriaco: el emmental empanado y frito con arándanos rojos.

Para los más pequeños, escalope de cerdo con patatas fritas.

Dónde comer en Viena: tres consejos prácticos

  • En Viena se come antes. Tanto el almuerzo como la cena son bastante más tempranos que en España. Si piensa cenar a las diez, como en casa, consulte antes el horario del restaurante.
  • Los menús ahorran decisiones. Si solo tiene una comida para probar varios clásicos, pida un menú de tres platos. Nosotros tenemos dos: el menú del escalope (consomé con albóndiga de hígado, escalope de cerdo a la vienesa y strudel) y el menú Tafelspitz (consomé con Frittaten, Tafelspitz y strudel).
  • La propina se dice en voz alta. En Austria es costumbre redondear o dejar entre un cinco y un diez por ciento, y se le dice al camarero el total al pagar, en lugar de dejar las monedas sobre la mesa.

El Lindenkeller está en la Rotenturmstraße 12, en pleno distrito 1, a unos 300 metros de la catedral de San Esteban. Cocina vienesa clásica, según recetas tradicionales, bajo unas bóvedas históricas. La carta completa está en nuestra web, también en español.

Una mesa en el Lindenkeller

Rotenturmstraße 12, 1010 Wien

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